
CRÓNICA DEL 3ER RECORRIDO POR LA PEDRIZA: VUELTA AL YELMO (MADRID).
10 de enero de 2026.
Esta ruta estaba incluida dentro del programa de actividades del Grupo Excursionista de 2026. Era la continuación de la serie iniciada en 2023, dedicada a compartir y conocer con más detalle la Pedriza del Manzanares, una de las joyas de nuestra sierra de Guadarrama y lugar emblemático para nuestra Sociedad, donde se construyó el primer refugio social de Peñalara, sufragado por suscripción popular entre socios y allegados.
El recorrido sugerido por Miguel Ángel Ruiz como coordinador y responsable de la Vocalía Excursionista, fue preparado y marcado con anterioridad por Germán Domínguez y Manuel Nuño -quien suscribe esta reseña- junto a un grupo de Indómitos amigos.
El recorrido no es físicamente exigente, aunque en alguna parte haya que prestar atención y más aún si la roca está mojada o tiene partes heladas, como era el caso el pasado sábado.
El punto de encuentro era el aparcamiento de Canto Cochino a las 9:00. La convocatoria inicialmente pensada para 20 participantes más dos de nosotros que actuaríamos como guías, fue tan bien acogida que en la salida estábamos un entusiasta grupo de 31 personas y un guía.
Lamentablemente, circunstancias familiares imprevistas impidieron la asistencia de Germán, a quien extrañamos durante el día. Su trabajo se repartió equitativamente entre todos los asistentes cumpliendo cada uno sus labores con resultado sobresaliente.
Miguel Ángel hizo las presentaciones, introdujo los detalles de la ruta al grupo y a las 09:15 aproximadamente nos pusimos en marcha por la conocida “Autopista”. Poco que resaltar de esta parte y si mencionar que el grupo total se fraccionó en tertulias parciales que caminaban perfectamente coordinadas.
Llegamos a la Pradera del Peluca con el cielo casi despejado, 2ºC y el suelo cubierto por la nieve que seguramente habría traído la ventisca de las cumbres cercanas.
A la sombra del refugio Giner, aprovechamos la ocasión para compartir detalles de su construcción, y de la celebración en 2016, de su centenario, en la que participamos algunos de los presentes.
Minutos después, con la vista de “El Pájaro” nos encaminamos por la Umbría de Calderón a la pradera de “El Tolmo” y desde allí fácilmente, al Collado de la Dehesilla donde hicimos la primera parada para hidratarnos y tomar algo ligero.A nuestro frente: el cielo azul, el Hueco de Coberteros y más allá la Hoya de San Blas.
Desde el collado tomamos el PR M1 para afrontar la parte más entretenida de nuestro trayecto. La umbría de este tramo mantenía algunos pasos con hielo y hubo que buscar alternativas al trazado original, que estuvieran más despejadas.
Desde mi papel de guía de esta actividad, quiero agradecer por escrito a todos, su solidaridad y su atención a mis indicaciones en esta parte.
Pasamos sin problemas, todos cooperando con todos y alcanzamos una cota más elevada para observar típicas formaciones rocosas pedriceras: “La Cara”, “Las Cuatro Damas”, “El Acebo” y un poco más adelante: “Caperucita” y el “Arco de Cuchilleros”. Desde allí llaneando, a la base de “El Yelmo” otro de los iconos de estos parajes. Sus paredes han sido y seguirán siendo, área de aprendizaje de generaciones de escaladores madrileños.
La planificación inicial de esta ruta contemplaba la posibilidad de ascender a la cumbre, pasando por su famosa chimenea, pero visto el tamaño de nuestro grupo y la cantidad de gente que se veía en la cumbre, decidimos dejar la ascensión para mejor ocasión.
Parada más tranquila para comer y conversar más sosegadamente. Alguna bota con buen vino corrió entre los presentes sin reparos ni mohines.
Nos quedaba como sobremesa un tranquilo descenso hasta el punto inicial cerrando así el círculo de nuestro trayecto, lo que se realizó con el mismo ánimo de todo el recorrido.
Y para clausurar la actividad y despedir una magnífica jornada, una parada en Hípica “Cinco Herraduras” a la entrada de Manzanares.
Texto de Manuel Nuño.
Fotografías de los asistentes a la ruta.


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