
CRÓNICA DEL RECORRIDO POR RASCAFRÍA. ROBLEDAL DE LOS HORCAJUELOS Y CARRO DEL DIABLO. VISITA A LA EXPOSICIÓN «YERBA» EN EL MONASTERIO DE EL PAULAR.
31 de enero de 2026.
Para Miguel Ángel y Juan Carlos, organizar una excursión a la montaña con casi cuarenta personas era una aventura en sí misma. Si además había posibilidad de frío, lluvia y nieve, el resultado sólo podía ser memorable. Y lo fue.
En la mañana del sábado 31 de enero, tras varios días marcados por las nevadas, 39 peñalaros emprendimos el viaje al valle del Lozoya por distintos caminos. La climatología demostró a algunos que el camino más corto no siempre es el más rápido. En Rascafría dio comienzo una excursión que, sin saberlo aún, nos iba a regalar, además de camaradería y ejercicio físico, una generosa cantidad de nieve.
Al iniciar la ruta, coincidimos con un grupo con raquetas. Comentamos entre nosotros que tendrían poca posibilidad de usarlas, pero, según íbamos ganando altura, la nieve se hacía cada vez más abundante. Terminamos avanzando todos en fila india por la pista que asciende al puerto del Reventón detrás de Miguel Ángel, que en cabeza nos abría unas magníficas huellas para caminar por la nieve profunda casi sin esfuerzo. Da gusto llevar como guía a alguien que calza un cuarenta y siete.
La belleza del paisaje invernal nos recordó, una vez más, por qué volvemos a la montaña. Conmovidos, fuimos dejando nuestras huellas por el bosque nevado, junto a las que descubríamos de jabalíes, corzos y zorros. Al pie del Carro del Diablo, la formación rocosa de cuyo curioso nombre nos ofreció una detallada explicación Miguel Ángel, inmortalizamos el momento con la foto de familia.
La comida tuvo lugar en un paraje idílico, al pie de la ermita de la Virgen de la Peña. Allí, sentados en unos bancos frente a una pizarra que configuraba un aula al aire libre en plena pradera, dimos cuenta de nuestras viandas mientras la naturaleza nos ofrecía una auténtica clase magistral de arte en vivo y en directo.
Si durante la jornada nos deleitamos apreciando la belleza del monte nevado, para completar el disfrute terminamos el día contemplando la montaña a través de la mirada y las hábiles manos de un grupo de artistas que exponían sus obras en el monasterio de El Paular. Antonio y Daniel que también mostraban allí sus cuadros, nos guiaron por la exposición con sus sugerentes explicaciones.
El día se nos hizo corto para el completo programa que Miguel Ángel, Juan Carlos, Antonio y Daniel habían preparado, así que nos apresuramos a regresar a Rascafría. Desde allí, unos emprendieron el retorno a sus casas y otros rematamos la jornada con unas compras en la chocolatería y compartiendo unas bebidas en el bar.

Texto de Enrique Melcón.
Fotografías de los asistentes a la ruta.


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