
CRONICA SALIDA BTT Oriente de Asturias
11 al 13 de septiembre de 2026
Texto: Alicia Valencia.
Fotos de los participantes.
Azul y verde. Mar azul, verdes prados, cielo azul… así nos acogió Asturias durante el finde del 12 y 13 de septiembre de 2026 en el que 23 peñalaros disfrutamos de esta tierra tan guapa en una actividad de BTT organizada por Carlos Villalaín y la que suscribe. Con base en Celorio, en el Hotel Gavitu, un remanso de paz, hemos explorado minuciosamente los concejos de Llanes y Ribadesella sobre nuestras bicicletas.
El sábado la ruta discurrió hacia el oeste siguiendo el Camino de Santiago. Saludamos de buena mañana a las playas de Celorio, Barro y San Antolín para después seguir el “camino viejo” por el interior hasta Nueva, donde la parada de avituallamiento se impone aprovechando el mercado semanal y los bares aledaños. La subida a la iglesia de Pría nos recuerda los continuos desniveles de este Camino del Norte, que avanza hacia tierras riosellanas entre plantaciones de aguacates y ganado que pasta plácidamente.
La entrada a Ribadesella es espectacular no solo por la pendiente de las calles que nos llevan a la parte alta de la villa…, sino por la magnífica vista de la desembocadura del Sella, los palacetes que se asoman a su playa, impresionante con la marea baja, y las montañas del Sueve al fondo, con el Picu Pienzu vigilando nuestras andanzas.

Nos dejamos caer hasta el puerto y, tras un refrigerio bajo la ermita de La Guía, iniciamos retorno por la senda costera. El día es estupendo y los kilómetros van pesando.

El cuerpo nos pide un baño y ¡qué mejor lugar que la curiosa playa de La Canal para darle esa satisfacción! Allá que vamos tan decididos, pero… una carabela portuguesa de buen tamaño nos espera en la orilla para disuadir a buena parte del grupo del ansiado baño. Algunos valientes la apartan y se zambullen felizmente.

Seguimos ruta por la costa dejando atrás la playa de Cuevas del Mar y afrontamos desde Ovio uno de mis tramos preferidos de la senda costera, el que atraviesa la ería de Hontoria con vistas al Cantábrico, a la sierra del Cuera y a los Picos de Europa, azul, verde, azul…
De nuevo en la playa de San Antolín tenemos un abandono por avería. El resto nos dirigimos hacia el interior, siguiendo el curso del río Bedón, para bordear Posada y cruzar Lledías. Por buenos caminos atravesamos el bosque de Mañanga que nos lleva hasta Porrúa, que fue galardonado con el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias en 2005. Motivos no le faltan… Como muestra de las muchas iniciativas que los porruanos nos ofrecen, junto al Museo Etnográfico del Oriente, que sin duda merece una visita pausada, tiene lugar una reunión folclórica que pone música de gaitas y panderos a nuestro receso en el pueblo, ya cerca del fin de la jornada.

Seguimos hacia Celorio, no sin antes deleitarnos ante el impresionante aguacatero de 120 años que da sombra al Museo. Un día tan estupendo bien mereció unas cervecillas en el jardín del hotel.
El domingo, de nuevo, amanece despejado, aunque fresco a primera hora… el otoño ya está cerca. Volvemos a Porrúa desde Celorio por caminos regados de rocío y afrontamos con ánimo mañanero las subidas de Mañanga hacia la falda del Cuera.

Una magnífica bajada por carretera tranquila nos interna en La Pereda y La Galguera, por donde avanzamos entre casinas la mar de coquetas hasta San Roque del Acebal, con parada cafetera… El siguiente hito en el camino es el bufón de Arenillas, que este domingo no bufa, más bien gime, lo que no nos impide disfrutar de la estupenda vista de los acantilados llaniscos que ya dejan ver el alto de Cué, al que no tenemos más remedio que encaramarnos con pedaladas intensas por la carreterilla que lo atraviesa. Eso si, allí la parada es obligada, el panorama bien lo merece, espina dorsal que separa las playas de Andrín y Ballota, con la sierra del Cuera guardándonos las espaldas.
Una rápida bajada nos lleva al pueblo de Cué y, desde allí, nos adentramos en Llanes a través de las playas de Toró y Puerto Chico. Recorremos el puerto y la playa del Sablón y subimos al paseo de San Pedro, excelente mirador sobre el pueblo y la mar que nos permite rodar por una superficie herbosa cómoda y mullida.

Las ganas de mar apremian y el grupo se divide en dos para disfrutar de un buen baño en las playas de San Martín o en las de Celorio, que pone punto final a una actividad betetera exigente y gratificante. Gracias a los participantes por su aguante y ¡hasta pronto!
Datos técnicos:
Sábado 12: distancia 68 km y 1.090 m de desnivel.
Domingo 13: distancia 38 km y 665 m de desnivel.
Ambas rutas circulares, saliendo desde el hotel en Celorio.


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